Evita contagios y enfermedades

¿Te has preguntado cuáles son las principales áreas de la guardería que son fuente de contagios para los niños? La cocina y el baño son los ambientes más contaminados. Le sigue el área de juegos.

Un estudio realizado por la Universidad de Arizona demostró que más del 50% de los resfriados, y entre 50 y 80% de las enfermedades estomacales se adquieren en casa o escuelas. Y es que 80% de los gérmenes se contagian a través del contacto con las superficies.

En el caso de las enfermedades gastrointestinales, la mayoría se generan en la cocina debido a la mala manipulación de los alimentos, a la falta de lavado de manos, a la tremenda contaminación que se concentra en esponjas y trapos, a una mala higiene del refrigerador, a la falta de desinfección de frutas y verduras.

Buenas prácticas de limpieza

Con precauciones básicas reducirás de manera importante que la población de tu guardería se contagie de enfermedades respiratorias y gastrointestinales. Las prácticas que debes adoptar como hábitos son:

1. Lavarse las manos frecuentemente. Toma en cuenta que la principal fuente de enfermedades son las manos, ya que tocan todo lo que encuentran a su paso, así que vigila que los pequeños se laven las manos varias veces al día, sobre todo después de ir al baño y antes de comer.

Enséñales la técnica de lavado: entre los dedos, las uñas, la palma y el dorso. Además, promueve el uso de gel antibacterial, no como sustituto del lavado de manos, si no como complemento.

2. Estornudar y toser con el antebrazo. Es una medida que evita que los microorganismos patógenos se rieguen.

3. Ventilar los ambientes para que el aire se renueve. Los contagios se producen, en general, a través del aire –entrando por nariz, boca y ojos— o por el contacto con las superficies donde se quedaron virus y bacterias que pueden vivir de 48 a 72 horas, algunas más complicadas, incluso permanecen ahí por semanas. De ahí la importancia de ventilar espacio y limpiar las superficies con productos a base de cloro.

4. Sanitización del aire. En todos los ambientes, pero en especial en los cerrados, se sugiere el uso de productos en aerosol. Aunque no  descontaminan el aire –lo cual no es posible—, sí ejercen un efecto de sanitización.

5. Cuidado con mochilas y pañaleras.  Es común que cuando los niños llegan a la guardería el personal ponga el equipaje –que ha estado en el piso de la calle, o del transporte público— en las mesas donde comen los pequeños, en los sillones, y ahí empieza el problema. Utiliza percheros o canastas para colocarlas.

6. El baño. En este espacio, el enemigo a vencer es el inodoro y las nicas. Es como si ahí se concentraran todos los microorganismos de la casa. No es suficiente echarle un chorro de cloro.

Además del inodoro, se debe limpiar, con un trapo con agua clorada, la palanca de descarga, la tapa, el asiento del inodoro y las llaves del lavabo.

7. Picaportes e interruptores. Deben limpiarse a diario con agua de cloro, así como las llaves de agua.

8. La cocina. Limpia bien las superficies donde se pondrán los alimentos, lava y desinfecta las frutas y verduras, lávate las manos antes de tocar los alimentos y utensilios que se usarán. Desinfecta y cuida el cruce de contaminación entre los trapos de manos, los lienzos para secar los platos y los que se usan para la limpieza. Lava los trapos con cloro y cambia con frecuencia las esponjas viejas.

Recuerda, es importante saber qué tipo de productos de limpieza y sanitización debes elegir, a fin de evitar intoxicaciones. Aquí te damos la guía de compra.

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