Guía para una correcta congelación de alimentos

Congelar alimentos es una excelente manera de tener opciones nutritivas y versátiles a la mano. No solo eso, congelar alimentos ayuda a disminuir el desperdicio, un tema relevante en México, donde se desperdician 11.9 millones de toneladas de alimentos al año, situación que coloca al país como uno de los más derrochadores de América Latina, sólo superado por Brasil.

Antes de siquiera pensar en descongelar alimentos, es importante congelarlos correctamente. Estas son las principales recomendaciones:

  1. Si adquieres alimentos congelados deberás ponerlos tan pronto como te sea posible en un congelador.
  2. Si congelas cualquier alimento cocinado debes asegurarte de que se enfríe lo más rápido posible y refrigerarlo, pues las bacterias crecen rápidamente en un rango de temperatura entre 4.4°C y 60°C. Este rango es conocido como “La Zona de Peligro”. Nunca dejes los alimentos fuera del refrigerador por más de 2 horas.
  3. Usa bolsas y refractarios diseñados para congelar alimentos. Cuando se utilizan envases que no están diseñados para el congelador los alimentos pierden calidad. Esto se debe a que puede entrar más aire en el paquete, lo que puede provocar quemaduras por congelación.

Investigaciones señalan que la quemadura por congelación es una condición en la que la exposición al aire dentro del congelador provoca la pérdida de humedad y que la deshidratación posterior puede provocar que los alimentos se sequen; tengan cristales de hielo y muestren cambios en sabor, color y textura después de descongelarse. Aunque esto no afecta la seguridad al ingerirlos, puede hacer que la comida sea poco atractiva en términos de sabor y textura.

  1. Pon fechas en cada contenedor de comida congelada, esto te ayudará a rotar los alimentos más antiguos hacia el frente, además, puedes congelar hasta el período de tiempo apropiado para cada tipo de alimento. Aquí hay algunas pautas generales:
  • Frutas y verduras: hasta 12 meses
  • Carne cruda de res, ternera, cordero y cerdo: hasta 12 meses
  • Ave cruda: hasta 12 meses
  • Carnes molidas: hasta cuatro meses
  • Pescado: hasta seis meses
  • Alimentos precocinados: uno o dos meses
  • Carnes cocidas: dos a seis meses

Descongela alimentos de forma segura

Una idea errónea muy común es que cualquier bacteria en las sobras morirá al congelarlas, desafortunadamente no es el caso. La congelación no mata las bacterias dañinas en los alimentos. Las bacterias permanecen vivas pero se vuelven inactivas a temperaturas de congelación de -18°C e inferiores. El frío impide que las bacterias crezcan y produzcan toxinas, es decir, entran en hibernación.

Cuando sacas comida del congelador y comienza el proceso de descongelación, las bacterias dañinas en los alimentos “despiertan” y se activan. A medida que se activan, comenzarán a crecer si la temperatura de los alimentos se mueve hacia la zona de peligro, que es por encima de 8°C.

Una de las causas más comunes de intoxicación alimentaria es por no descongelar correctamente los alimentos congelados antes de cocinarlos, especialmente la carne y las aves. Si no se descongela completamente y todavía está congelado o parcialmente congelado, puede resultar en:

  • Hielo en el centro de la comida.
  • Mayores tiempos de cocción.
  • El centro de la comida no se cocina cuando el exterior parece estar listo.
  • Intoxicación alimentaria, ya que las bacterias dañinas en el centro no serán destruidas por temperaturas lo suficientemente altas.

Métodos seguros de descongelación

Para reducir el riesgo de intoxicación, los alimentos deben descongelarse por completo y existen varios métodos que puedes utilizar.

En el refrigerador

Este es el método más seguro para descongelar alimentos, ya que se descongela a baja temperatura y evita que entren en la zona de peligro, descongelar alimentos en un refrigerador previene el crecimiento de bacterias dañinas y reduce el riesgo de intoxicación.

Las aves enteras grandes y las piezas de carne pueden tardar días en descongelarse, por lo que es importante planificar y tener en cuenta los tiempos de descongelación. Las aves, la carne y el pescado crudos que refrigeres para su descongelación deben colocarse en la parte inferior. Esto evitará que el líquido generado gotee sobre los alimentos y los contamine con bacterias dañinas.

Las aves, la carne y el pescado descongelados deben cocinarse en un plazo máximo de 24 horas.

Una vez que las aves, la carne y el pescado se hayan descongelado por completo, no se deben volver a congelar a menos que estén completamente cocidos.

Uso de agua fría para descongelar alimentos

Si tienes poco tiempo y no puedes esperar a que los alimentos se descongelen durante la noche en el refrigerador, puedes sumergirlos en agua fría o ponerlos bajo el chorro de agua fría para acelerar el proceso de descongelación.

  • Coloca el alimento en una bolsa sellada, un recipiente hermético o su empaque original.
  • Llena un recipiente limpio con agua fría y sumerge completamente la bolsa/recipiente.
  • Cambia el agua cada 30 minutos para asegurarte de que se mantenga fría.
  • Nunca uses agua tibia o caliente, ya que esto puede fomentar el crecimiento de bacterias dañinas.
  • Nunca descongeles las aves y la carne cruda directamente bajo el chorro de agua fría, ya que esto puede provocar que las bacterias dañinas salpiquen la cocina y contaminan las superficies. Siempre ponlo en un recipiente sellado primero.
  • Limpia y desinfecta el fregadero antes y después de descongelar alimentos.

Microondas para descongelar alimentos

Una forma aún más rápida de descongelar alimentos es usar la configuración de descongelación en un microondas. Puedes utilizar este método para todo tipo de alimentos, incluso aves y carnes.

  • Usa este método para descongelar alimentos pequeños que cocinarás inmediatamente después.
  • Retira cualquier embalaje que no sea apto para microondas, es decir, envoltorios de plástico.
  • Coloca pequeñas cantidades de comida en un plato apto para microondas (o en un recipiente) y cúbrelo.
  • Asegúrate de que el microondas esté en la configuración de descongelación correcta. Si no es así, la comida podría comenzar a cocinarse, lo que podría afectar la seguridad de los alimentos. Esto también puede pasar si lo dejas en el microondas por mucho tiempo.
  • Cocina los alimentos inmediatamente después de descongelarlos en el microondas.
  • Recuerda que el calor en un microondas no se distribuye de manera uniforme, por lo que deberás controlar de cerca los alimentos durante la descongelación. Si es líquido revuélvelo regularmente, o si es sólido, voltéalo.

Puedes utilizar una combinación de métodos para acelerar el proceso de descongelación. Es importante tener en cuenta que algunos métodos pueden afectar la calidad de los alimentos, por ejemplo, descongelar el pescado en el microondas puede hacer que se seque.

 


Alimentos que ayudan a prevenir enfermedades

 

Alimentos que ayudan a prevenir enfermedades

 

Procurar una dieta saludable desde la niñez otorgará una mejor calidad de vida y salud. Para todas las etapas de la vida son importantes las vitaminas y minerales como Calcio, Hierro, Zinc, Magnesio, vitamina A, C, D, E y vitaminas del complejo B.

Una correcta alimentación genera un sistema inmunológico fuerte, así como una correcta circulación sanguínea y buena digestión. Karla Galindo, nutrióloga de Cultivos Naturales San Francisco, comparte algunos de los alimentos que aportan un mayor número de nutrientes, así como los que debemos consumir con moderación.

Alimentos saludables para nuestra salud

Estos incluyen una gran cantidad de proteínas, vitaminas y minerales que refuerzan el cuerpo y sistema inmune, ideales para prevenir y contrarrestar enfermedades crónicas.

  • Vegetales. Los más recomendados son el kale rico en vitamina A que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, también contiene flavonoides que actúan como antioxidantes; las espinacas que contienen vitamina C que además de fortalecer el sistema inmunológico ayuda a la absorción de hierro; la cebolla, por su alto contenido de quercetina ayuda a la prevención de enfermedades cardiovasculares y por último, el brócoli que contiene sulforafano con propiedades anticancerígenas.
  • Germinados. Son un alimento vivo que germina de la semilla de un vegetal, su alto contenido nutrimental lo hace ser considerado un súper alimento, algunos de sus nutrientes son: vitamina A que ayuda al desarrollo durante la etapa de la niñez, fortalece la visión nocturna y el sistema inmunológico; vitamina C que ayuda a la absorción del hierro, promueve la síntesis de colágeno y fortalece también el sistema inmunológico; vitamina E, tiene una función antioxidante que ayuda a la reparación de los tejidos.

Adicional al gran número de vitaminas, los germinados también contienen calcio que fortalece los huesos y ayuda al equilibrio de los líquidos corporales; magnesio que tiene un papel importante para la contracción muscular, además de que beneficia a la digestión y al sistema inmunológico; hierro que ayuda al transporte adecuado de oxígeno a través de la sangre para el buen funcionamiento del organismo; y zinc, un elemento importante para la cicatrización y además es esencial para que el metabolismo haga un correcto uso de los hidratos de carbono.

  • Frutas. Todas las frutas contienen un alto contenido de nutrientes, sin embargo, la especialista se enfoca en recomendar los frutos rojos, ricos en vitamina C y polifenoles (ácido elágico) que ayudan a la protección de las células frente al daño oxidativo.

Alimentos que se debe moderar su consumo

 

  • Alimentos fritos. Por su alto contenido en grasas, estos alimentos afectan y obstruyen al sistema circulatorio y digestivo.
  • Bebidas azucaradas. El consumo frecuente aumenta el riesgo de padecer problemas como: sobrepeso, diabetes e hipertensión.
  • Harinas procesadas. Su consumo frecuente provoca el aumento de la glucosa y triglicéridos en la sangre, también puede causar inflamación abdominal y estreñimiento.
  • Alimentos enlatados. Tienen un alto nivel de conservadores, su consumo frecuente provoca daño al sistema digestivo y esto impacta a la salud ya que a través de la digestión es que obtenemos los nutrientes necesarios para nuestro organismo.

“Se sabe que el bajo consumo de antioxidantes es un factor determinante para las enfermedades y por otro lado factores como el estilo de vida actual provoca un proceso de deterioro en el organismo. Por ello, los alimentos ricos en nutrientes son importantes para la prevención y el tratamiento de distintos tipos de padecimientos como lo puede ser el cáncer”, afirma la experta en nutrición.

Por último, Galindo recomienda mantener una correcta hidratación y agregar al agua una cucharadita de bicarbonato para brindar los electrolitos perdidos a lo largo del día.


Cómo aumentar la inmunidad de tus hijos

Cómo aumentar la inmunidad de tus hijos

 

Ya sea que los niños comiencen un nuevo año escolar virtual o que regresen a un salón de clases, la inmunidad siempre es una gran preocupación para los padres a medida que se avecina la temporada de frío.

Recuerda que los niños necesitan ciertos nutrientes y vitaminas para ayudar a fortalecer su sistema inmunológico y ayudarlos a protegerse contra todos los gérmenes y virus que enfrentarán, ya sea en el aula o en casa.

De acuerdo con la nutrióloga Julia Zumpano, estas son las cosas que los niños deben comer para ayudar a recargar su sistema inmunológico.

1. Zinc, el eje de la inmunidad

Uno de los minerales más importantes que puede ayudar al sistema inmunológico de un niño es el zinc. Por lo general, se encuentra en alimentos a base de proteínas. Así que las carnes rojas y las aves son algunas opciones que deben estar en tu menú.

Los frijoles y las nueces también son una buena fuente de zinc, aunque los alimentos de origen animal aportan más mineral.

Según el Instituto Nacional de Salud, NIH, por sus siglas en inglés, la ingesta diaria recomendada de zinc para niños es:

  • Desde el nacimiento hasta los 6 meses: 2 mg
  • Lactantes de 7 a 12 meses: 3 mg
  • Niños de 1 a 3 años: 3 mg
  • Niños de 4 a 8 años: 5 mg
  • Niños de 9 a 13 años: 8 mg
  • Adolescentes de 14 a 18 años (niños): 11 mg
  • Adolescentes de 14 a 18 años (niñas): 9 mg

Pero ten cuidado; el NIH también señala que es posible tener demasiado zinc, lo que puede provocar náuseas, vómitos, pérdida del apetito, calambres estomacales, diarrea y dolores de cabeza. Evita pasar de la ingesta recomendada.

Por ejemplo cada 100 gramos de carne roja magra contiene 4.8 mg de zinc, el huevo contiene 1.3 mg, el hígado de res entre 5 y 6 mg por cada 100 gramos y los frutos secos contienen 5 mg por cada 100 gramos.

Lee también: Las vitaminas aliadas de tus hijos.

2. Probióticos y prebióticos

Una buena fuente de probióticos ayuda a crear un mejor equilibrio entre las bacterias intestinales saludables y las no saludables.

Aunque los yogures son el principal alimento en el que pensamos cuando se trata de probióticos, tienen un bajo contenido de éstos y son altos en azúcares. Las mejores alternativas son alimentos fermentados como kéfir, chucrut y encurtidos. Además, el vinagre de sidra de manzana es una buena forma de incorporar los probióticos a la dieta.

Por su parte, los prebióticos son fibras vegetales que estimulan el crecimiento de bacterias buenas. Excelentes fuentes de prebióticos son los plátanos, jícama y los espárragos.

3. Nueces y semillas, un aliado lleno de energía

Las nueces, semillas de calabaza, semillas de cáñamo, semillas de chía y semillas de lino molidas proporcionan ácido alfa-linolénico (ALA), que es la forma vegetal de los ácidos grasos omega-3, que se ha demostrado que combaten enfermedades.

4. Frutas y vegetales

Las frutas y verduras proporcionan varios antioxidantes que protegen a las células de daños y enfermedades. Los alimentos ricos en antioxidantes incluyen los frutos rojos y las verduras como el brócoli y las de hoja verde como espinacas y acelgas.

5. La vitamina C

Es clave para aumentar la inmunidad y está disponible en frutas cítricas como naranjas, limones, limas y toronjas. Te invitamos a conocer estos 10 alimentos, no cítricos, son altos en vitamina C.


Las vitaminas aliadas de tus hijos

 

Las vitaminas aliadas de tus hijos

Los niños llevan más de un año sin poder realizar sus actividades normales, por lo que es clave seguir procurando que tengan una alimentación balanceada que aporte los nutrientes que los niños requieren.

Las vitaminas se dividen en las que se pueden disolver en grasas (liposolubles), esto significa que se guardan en nuestro organismo y se ocuparán cuando se requieran, en cambio las hidrosolubles, o sea en agua, se utilizan rápidamente. Estas vitaminas circulan en la sangre y las que no se usan, se desechan al ir al baño.

¡Imagínate todo su aporte! Así que cuando hablamos de los niños, saber cuáles son las vitaminas más importantes para ellos te será de utilidad, sobre todo porque así estarán bien protegidos y con energía. De acuerdo con los expertos de Farmacias San Pablo, estos son los suplementos vitamínicos que no deben faltar en tu mesa.

Vitamina D

Es muy importante porque ayuda al cuerpo a incorporar el calcio de los alimentos y a tener huesos resistentes. El sol ayuda a fortificarlos y los alimentos que la contienen son los pescados grasos como el atún, salmón y bacalao. Si bien los niños no consumen tanto este tipo de pescados, pueden tomar la vitamina D en suplementos. Siempre se debe consultar al pediatra sobre la dosis adecuada.

Vitamina A

Conocida también como retinol, con ella la vista se verá beneficiada, así como el sistema inmunológico y la piel. La encuentras en los lácteos; en pescados como el salmón; en verduras de hojas verdes, así como en aquellas de colores amarillos y naranjas (gracias a los betacarotenos), como zanahorias, o frutas como los duraznos o mangos. Tus hijos agradecerán la variedad de colores que les puedas servir a la hora de la comida, no habrá pretextos para que no quieran comer.

Vitaminas del grupo B

Es un complejo de vitaminas que se encuentran en alimentos como las carnes rojas y blancas, soya, leche, huevos y granos integrales. Es muy importante también porque impulsa la formación de glóbulos rojos, así como las actividades del metabolismo y ayudan a estimular el apetito en los pequeños.

Vitamina C

Es una de las más conocidas y mantiene a los tejidos sanos: músculos, encías, vasos sanguíneos. Ayuda a combatir las infecciones; está presente en los limones, naranjas, fresas, tomates, brócoli, kiwi, col, pimientos rojos.

Hierro

Cuando los niños están en pleno crecimiento éste es esencial para la producción de sangre y la constitución de los músculos. Si su nivel es bajo, los niños podrían presentar, según la American Academy of Pediatrics (AAP), irritabilidad, depresión, apatía y son más propensos a infecciones. Puedes encontrar estas fuentes de hierro en los siguientes alimentos: carnes, espinacas, frijoles, cereales y harinas enriquecidas con este suplemento.

¿Es necesario que los niños tomen suplementos?

En una dieta balanceada las vitaminas están presentes; sin embargo, de acuerdo con la AAP, en algunos casos los pediatras recomiendan suplementos diarios si los pequeños no quieren comer, tienen hábitos que no sean muy regulares, o si tienen dietas muy selectivas.

Siempre consulta al pediatra para saber qué suplemento vitamínico necesita tu hijo.


Cómo comer bien durante la pandemia

Cómo comer bien durante la pandemia

 

La pandemia de COVID-19 está teniendo un impacto dramático en la vida de las familias. Los padres llevan meses en casa, haciéndose cargo en su totalidad de la alimentación y cuidado de los niños después del cierre de las escuelas y los centros de cuidado infantil. Determinar qué alimentos dar a los niños para proteger mejor su salud puede ser otro desafío diario.

Una dieta variada y nutritiva es una forma importante en la que las familias pueden ayudar a mantener la inmunidad de sus hijos contra COVID-19. No existe ningún alimento que pueda brindar protección contra el virus. Estos son mitos que circulan sin respaldo científico. Una dieta que tenga todos los nutrientes esenciales y evite los alimentos que no son saludables es lo mejor para apoyar el crecimiento, el desarrollo y la salud a largo plazo de los niños. ¡Y un beneficio adicional es que los niños pueden comenzar a desarrollar hábitos alimenticios más saludables!

Lee también: Cómo preparar menús bien equilibrados.

La Unicef comparte estas cinco recomendaciones para comer sano durante estos meses de pandemia.

1. Comidas regulares con alimentos variados

En estos momentos, cuando se interrumpen las rutinas diarias, es importante seguir comiendo en horarios establecidos y con menús variados.

La dieta diaria debe consistir en un tercio de arroz u otro alimento básico con almidón y un tercio de frutas y verduras. El tercio restante debe compartirse entre fuentes de proteínas como carne, pescado, frijoles y legumbres, y fuentes lácteas como la leche. Esto proporcionará todos los nutrientes, en las cantidades adecuadas, para un niño en crecimiento. Trata de proporcionar tantos tipos diferentes de alimentos como sea posible para que los niños no se aburran con las mismas comidas todos los días.

2. Muchas frutas y verduras

Comprar, almacenar y cocinar frutas y verduras frescas puede ser un desafío, especialmente cuando estamos tan limitados para salir a comprar. Pero, siempre que sea posible, es importante asegurar que los niños sigan consumiendo una alta cantidad de este grupo alimenticio porque están llenas de vitaminas, minerales y fibra. El objetivo debe ser al menos cinco porciones al día. Los productos frescos son los mejores, pero las frutas y verduras enlatadas o congeladas todavía contienen vitaminas y minerales esenciales y son buenos sustitutos.

Lee también: 4 ideas para que los niños coman verduras.

3. El agua es indispensable

Mantenerse bien hidratado ayuda a mantener el sistema inmunológico sano. Fomenta en los niños beber agua pura en lugar de bebidas endulzadas que contienen demasiada azúcar y son dañinas para los dientes y la salud a largo plazo.

4. Limita los alimentos no saludables

Los alimentos que contienen grandes cantidades de azúcar, sal o grasas animales y bajas cantidades de proteínas, fibra, vitaminas y minerales no son saludables. Desafortunadamente, muchas comidas listas para comer y preparadas como sopas, pizzas y hamburguesas entran en la categoría de alimentos poco saludables. Siempre que sea posible intenta comprar opciones más nutritivas. Revisar los nuevos etiquetados en alimentos te ayudará a tomar mejores decisiones de compra.

La creatividad también te ayudará a ofrecer alimentos y refrigerios más sanos. Por ejemplo, en lugar de darle a los niños bocadillos dulces o salados, prueba algunas opciones como frutas o verduras picadas que se pueden comer crudas.

5. Diviértanse en la cocina

No todo el mundo tiene el lujo de poder cocinar en casa. Para aquellos que lo hacen, esta es la oportunidad de probar algo de comida casera e involucrar a los hijos. Incluso los niños pequeños pueden ayudar a lavar o mezclar alimentos, mientras que los niños mayores pueden asumir tareas más difíciles. Siempre bajo vigilancia de un adulto.

 Siguiendo estas sugerencias, podrás garantizar una nutrición correcta que mantendrá a toda la familia con un sistema inmunológico fuerte.


Alimentos ideales que los niños deben comer en otoño

 

Alimentos ideales que los niños deben comer en otoño

 

El otoño llegó y, lamentablemente, también la temporada de resfriados y gripe. No solo eso, este año será una época de frío atípico y con más riesgos si sumamos a las enfermedades estacionales el COVID-19.

Los niños son especialmente propensos a enfermarse en esta época, por lo que tomar medidas adicionales es importante. Al igual que cambias la selección de vestimenta para tus hijos, también debes hacer ajustes en su alimentación.

A medida que bajan las temperaturas, es importante nutrir y calentar el cuerpo desde el interior. Si das alimentos fríos como frutas frescas, verduras crudas, ensaladas y bebidas frías, ocasionarás una sensación de frío de adentro hacia afuera y los niños serán más propensos a enfermarse. Por lo tanto, en la temporada de frío se recomienda comer alimentos que fortalezcan el sistema inmunológico y aumenten la energía.

Lee también: Alimentos ricos en vitamina C (qué no son los cítricos)

¿Qué alimentos comer en otoño e invierno?

Es tan sencillo como basar el menú en los alimentos de temporada. Esa es la regla de oro. Estos son algunos de los alimentos que te recomendamos poner en la lista del súper:

  • Hortalizas de raíz: zanahorias, calabacines, camote, papa.
  • Granos integrales: arroz integral, quinoa y avena
  • Legumbres: frijoles, garbanzos, lentejas.
  • Verduras verdes: brócoli, espinacas, col rizada, apio y alcachofa.
  • Fruta: manzanas, granadas, cítricos y peras.
  • Pescado: lubina, bacalao, salmón.
  • Especias: jengibre, cúrcuma, canela, romero, tomillo, albahaca y eneldo.

Lee también: Por qué es importante hidratar a los niños en invierno

Otra recomendación importante es limitar el consumo de azúcar en los niños. Los meses de invierno están repletos de festividades que a menudo incluyen comidas y dulces con alto contenido de azúcar, esto no solo debilita el sistema inmunológico, también causa inflamación sistémica. Como resultado, los niños se vuelven más susceptibles a resfriados.

Adaptar la dieta de tus hijos a las estaciones es fundamental para su salud y bienestar ya que es uno de los principales pilares para evitar enfermedades.

 


Alimentos con alto contenido de vitamina C (que no son los cítricos)

Alimentos con alto contenido de vitamina C (que no son los cítricos)

 

La vitamina C ha sido recomendada por sus beneficios para la salud al combatir un resfriado. Pero, ¿sabías que esta vitamina es crucial para la buena salud y el desarrollo de los niños?

Consumir diariamente vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico, es decir, fortalece las defensas de los pequeños. Así que incluir alimentos ricos en este nutriente disminuirá enfermedades menores y en el invierno será un aliado para evitar resfriados.

Además, la vitamina C repara los tejidos del cuerpo y proporciona antioxidantes que combaten los radicales libres del cuerpo. Ayuda a sanar las heridas y la absorción del hierro en el cuerpo.

También es un nutriente importante en la formación de colágeno, vasos sanguíneos, cartílagos y músculos, por lo que ayuda a mantener la integridad de muchos tejidos corporales, incluida la piel.

¿Sabías que el cuerpo humano no puede formar ni producir vitamina C? de ahí la importancia que incluyas en el menú diario alimentos que la contengan, pues depende de estas fuentes externas que nuestro cuerpo pueda beneficiarse.

Si creías que los cítricos son las estrellas de la vitamina C, tenemos noticias. Hay otros alimentos que contienen una mayor cantidad del nutriente y puedes utilizarlos en distintos platillos. Los 10 principales son:

  1. Guayaba
  2. Pimiento rojo
  3. Coliflor
  4. Brócoli
  5. Kiwi
  6. Papaya
  7. Uvas
  8. Fresas
  9. Espinaca
  10. Zanahoria

Ahora ya lo sabes, la vitamina C no solo se recomienda en época de frío, sus beneficios van mucho más allá. Revisa tus menús y haz las modificaciones necesarias para balancearlos de una mejor manera.

 


12 buenas prácticas en la preparación de alimentos

 

12 buenas prácticas en la preparación de alimentos

 No pierdas de vista que tu guardería o estancia infantil está sujeta a inspecciones periódicas que evalúan distintos aspectos de tu operación diaria. Por ejemplo, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), verifica las prácticas de manipulación de los alimentos.

En días recientes, una inspección de este organismo suspendió labores en seis guarderías de Culiacán, cuatro de ellas ya atendieron las observaciones y dos cerraron definitivamente. Evita que esto ocurra en tu negocio. Te sugerimos algunas buenas prácticas para que tengas un manejo de alimentos impecable.

También lee: 4 ideas para que los niños coman verduras

Cuidados en la cocina

La comida es un foco de propagación de enfermedades. Los empleados que han estado enfermos recientemente y manipulan alimentos, pueden contaminar sin saberlo.

Es importante recordar que las enfermedades transmitidas por los alimentos pueden ocurrir en cualquier época del año.

Los productos alimenticios pueden ser mal manipulados en cualquier parte de la cadena de producción. En guarderías y estancias infantiles, la seguridad de los alimentos es responsabilidad de todos, no solo del personal de cocina

Recuerda que debido a que todo el personal puede entrar en contacto con la comida, deben estar familiarizados con las
prácticas seguras de manipulación de alimentos.

Reglas de preparación

  1. El primer paso es tener alimentos limpios. Lava todas las frutas y verduras crudas antes de usarlas
  2. Mantén las proteínas congeladas mientras no estén en uso
  3. Lava y desinfecta todas las tablas de cortar, cuchillos y cortadoras eléctricas. Sobre todo, después del contacto con carnes crudas o cocidas
  4. Refrigera en recipientes poco profundos cualquier alimento cocinado
  5. Verifica que en el refrigerador exista una adecuada circulación de aire
  6. Nunca sirvas comida si tienes dudas de su estado de conservación
  7. La higiene en el personal de preparación y servicio es fundamental. Deben lavarse las manos al llegar a trabajar y siempre después de manipular carne cruda, estornudar, usar pañuelos y pasar al sanitario.
  8. Deben tener el cabello recogido, usar cubrebocas y tener las uñas de las manos cortas y limpias
  9. Los empleados con cortaduras o quemaduras en manos o brazos deben estar fuera del área de preparación y servicio de alimentos
  10. Mantén todas las superficies de trabajo limpias y organizadas
  11. Usa equipo limpio para preparar, cocinar y servir alimentos
  12. Evita tocar la comida tanto como sea posible. Usa los utensilios adecuados

Sigue estas recomendaciones para minimizar los riesgos por intoxicación alimentaria.


Botanas frescas para la temporada de calor: algunas ideas.

 

Botanas frescas para la temporada de calor

 

La primavera está por llegar y con ella el antojo de botanas frescas y saludables. Aprovecha en tu guardería o estancia infantil la gran variedad de frutas y verduras que esta temporada trae.

Estas ideas de snacks saludables mantendrán felices a los niños más hambrientos.

Por supuesto, las frutas y verduras frescas son los mejores bocadillos de la naturaleza, pero a veces necesitamos ser creativos para que sean emocionantes y aptos para los niños. ¡Aquí hay algunas ideas que los niños seguramente adorarán!

También lee: Cómo mantener los alimentos frescos en temporada de calor

1.- Pizza de fruta fresca

Sorprende a los pequeños con estas pizzas saludables. Podrías incentivarlos a que cada uno le ponga los ingredientes de su elección.

2. Palitos de paleta de sandía

Simples, frescas y nutritivas

3. Ponte creativo

A veces, todo lo que se necesita es un poco de creatividad para hacer que las frutas y verduras sean divertidas. Desafía a los pequeños a hacer dibujos con estos elementos y fomenta en ellos siempre lavarse las manos antes de tocar los alimentos.

4. Caras divertidas

Solo necesitas apio y crema de cacahuate. También puede usar pasas, pimientos u otras frutas y verduras para hacer las caritas.

Fuente: superhealthykids.com


5 alimentos básicos en la dieta de los niños

 

5 alimentos básicos en la dieta de los niños

 La alimentación es un aspecto importante en tu guardería. Debes ocuparte constantemente de ofrecer menús atractivos, pero que contengan alimentos en el balanceRead more