Cómo contener a un niño durante y después de un sismo

Estar preparado para afrontar un sismo incluye cosas que seguramente ya haces en tu guardería para proteger la seguridad de los niños y su integridad física, como tener un extintor, establecer una ruta de evacuación y capacitar al personal en primeros auxilios y RCP. Sin embargo, hay un tema importante para el cual también debes prepararte y es: cómo contener emocionalmente a los niños durante un evento de este tipo.

Algunos niños tienen reacciones después del evento, mientras que otros pueden experimentar problemas semanas o meses después. De acuerdo con Jorge Álvarez, especialista de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), entre 50 y 60% de la población supera el estrés que causa un fenómeno natural como un sismo, en el transcurso de unas dos o tres horas. Al 40% restante le toma más tiempo hacer frente a la situación, y entre 1 y 14% requiere tratamiento psicológico especializado.

Cómo contener a un niño durante un sismo

Debes estar preparado para saber actuar y mantener la seguridad de todos. Estas son algunas recomendaciones:

1. Afronta la situación con la mayor calma posible. Durante un evento como este, los niños buscarán tu ayuda y la de los otros adultos de la guardería como sus nanas. La reacción de todo el equipo será la pauta para que los niños sepan cómo actuar.

2. Tan pronto como estés seguro de que el peligro ha pasado, hazle saber a los niños que entiendes por qué tienen miedo. Consuélalos con un abrazo o palabras tranquilizadoras. Y asegúrales que sus padres saben dónde están, esto les ayuda a entender que están a salvo contigo y que pronto vendrán a buscarlos.

Ten en cuenta que después de un desastre, los niños temen a que:

• el evento vuelva a suceder,

• alguien resulte herido o muera,

• serán separados de su familia,

• se quedarán solos.

3. Después de un sismo vuelve a la rutina lo antes posible.

4. Pasado el evento, es un buen momento para platicar y expresar preocupaciones, que los niños entiendan que es normal tener miedo. Es importante ayudarlos a separar lo real de lo irreal. Anímalos a dibujar o escribir sobre sus sentimientos. Los niños tienen menos miedo a cosas que entienden.

5. Ten en cuenta que es común que los niños “retrocedan” en ciertas actitudes cuando están estresados, por ejemplo pueden chuparse los dedos, tener dificultad para comer o dormir o mojar la cama. Los padres buscan con frecuencia tu consejo, así que ayúdalos a comprender el comportamiento de sus hijos.

6. Vigila signos continuos de angustia emocional como parecer insensibles, retraídos o tener pesadillas. Si un niño sigue afectado durante más de un par de semanas, sugiere a la familia buscar asesoramiento profesional.

Prepara a todo tu equipo en este tema emocional y juntos contribuyan a que los niños tengan una experiencia menos traumática.

Con información del Instituto Nacional de la Salud Mental, NIMH, por sus siglas en inglés.


9 cosas que debes revisar después de un sismo

Después de un sismo, el riesgo de daños a un inmueble y la gravedad de éstos, dependen de una serie de factores como la magnitud del terremoto, la cercanía al epicentro, la antigüedad y el tipo de construcción.

Si tu guardería se encuentra en una zona sísmica, debes conocer el protocolo a seguir después de un sismo, para verificar que no haya daños estructurales que puedan representar un riesgo en caso de una réplica o de un sismo mayor en el futuro.

Identifica daños estructurales

  1. Verifica las instalaciones de gas, agua y electricidad. Asegúrate de que no haya fugas de ningún tipo, cortos circuitos o cables de luz caídos que puedan ocasionar un incendio.
  2. Abre y cierra todas las puertas y ventanas para identificar que no están atascadas, que rozan o que son difíciles de abrir y cerrar. De ser así, es señal de que hubo un movimiento en la estructura.
  3. Grietas en paredes. Las grietas anchas, diagonales y en las esquinas, de pared a pared y de pared a techo, pueden indicar que la estructura del inmueble se ha movido y son motivo de preocupación. Una grieta menor a 2 mm no es peligrosa, a menos que sea generalizada, es decir, que esté a todo lo largo de un muro. Las grietas de 5 mm a 1 cm se consideran un daño grave que requerirá reparación. En caso de que la grieta sea mayor a 1 cm, se recomienda abandonar el inmueble hasta que sea revisado y reparado por un experto.
  4. Grietas en los cimientos. Las grietas en forma de "V" y las grietas de lado a lado, generalmente se consideran una preocupación mayor que las grietas.
  5. Paredes inclinadas o arqueadas. Desde distintos puntos del inmueble observa si las paredes no tienen daños, que se noten inclinadas u onduladas.
  6. Grietas en expansión. A lo largo de los años, los edificios pueden presentar algunas grietas de movimientos menores, muchas de ellas atribuibles al asentamiento y la expansión de los suelos. Revisa si se incrementó su tamaño o profundidad.
  7. Techo. Aléjate del inmueble, hasta donde puedas apreciar el techo y busca cambios o daños. Míralo desde todos los lados; ¿Es recto?, ¿Se hunde o se arquea en algunos lugares?, ¿Está ondulado?
  8. Paredes exteriores. Al igual que con el techo, párate en cada esquina del inmueble y observa las paredes para identificar algo inusual.
  9. Grietas en el terreno. Durante la inspección en el exterior, revisa que no haya grietas en el terreno, jardín o terrazas.

No ingrese a ningún espacio angosto si hay algún daño notable en el inmueble. Puede hacer una inspección superficial desde el acceso al espacio, pero no te pongas en peligro o en un área donde puedas quedar atrapado o lesionado si ocurre una réplica.

Lee también: Los 3 seguros que resguardan tu guardería

Solicita la revisión de tu inmueble:

Si detectas agrietamientos, formación de fracturas o pandeos, derrumbe o caída parcial, inclinación de la estructura, desprendimiento de yeso o ruptura de tuberías, haz tu reporte a la Secretaría de Protección Civil de tu localidad.


La importancia de tener el esquema de vacunación completo

Las vacunas infantiles pueden parecer abrumadoras cuando eres un padre primerizo. Y aunque a lo largo de los años las vacunas han generado cierta controversia sobre la seguridad, no se ha encontrado evidencia convincente de daño. Si bien los niños pueden tener una reacción a cualquier vacuna, lo importante es saber que los beneficios superan los posibles efectos secundarios.

¿Por qué generan reacción las vacunas? Una vacuna es una versión debilitada o parte del germen que causa la enfermedad en cuestión. Cuando los niños están expuestos a una enfermedad en forma de vacuna, su sistema inmunológico, que es la máquina de combatir los gérmenes del cuerpo, puede desarrollar anticuerpos que los protege de contraer la enfermedad si están expuestos a la enfermedad real, por ello aparecen síntomas como fiebre leve o malestar general.

En México, el programa de vacunación de la Secretaría de Salud es un beneficio gratuito, y se otorga en todas las instituciones públicas del Sector Salud. Las campañas de vacunación han traído grandes beneficios al país, pues las vacunas no solo protegen a los niños de enfermedades mortales, como la poliomielitis, el tétanos y la difteria, sino que también protegen a otros niños al eliminar o disminuir en gran medida las enfermedades peligrosas que solían transmitirse de un niño a otro.

Seguimiento de las vacunas

La mayoría de las vacunas de los niños se completan entre el nacimiento y los seis años. Muchas vacunas se administran más de una vez, a diferentes edades y en combinaciones. Esto significa que debes mantener un registro cuidadoso de las vacunas de tu hijo.

Aunque la mayoría de los padres e instituciones de salud hacen un buen trabajo al mantener al día el esquema de vacunación de los niños, de acuerdo con la organización civil Save the Children solamente 18.5% de los niños menores a un año cuentan con su esquema de vacunación completo, la cifra más baja registrada en los últimos 20 años.

La OMS destaca también la probabilidad de que hasta 17 millones de niños no recibieron ni una sola vacuna, ya sea por atención deficiente, entornos marginales o el acceso limitado a los servicios básicos de salud.

Entre los primeros cinco países en donde se ha registrado un mayor aumento del número de niños que no han recibido una primera dosis de la vacuna combinada contra la difteria, el tétanos y la tos ferina, se encuentran: India, Pakistán, Indonesia, Filipinas y México.

¿Qué hacer si a tu hijo le falta una vacuna?

A veces se pierde una vacuna cuando un niño está enfermo. No importa cuál sea el motivo, es importante recuperar las vacunas perdidas.

Si tu hijo no recibió una vacuna, no tienes que comenzar de nuevo el esquema de vacunación. Las vacunas anteriores siguen siendo válidas. Además, si por algún motivo tu hijo recibe dosis adicionales de una vacuna, esto tampoco es motivo de preocupación, solo toma en cuenta seguirá necesitando dosis futuras de acuerdo con el esquema de vacunación recomendado por la Secretaría de Salud.

Las vacunas son una de las formas más seguras y efectivas que tenemos para reducir la propagación de enfermedades infecciosas graves, han hecho que muchos padecimientos infantiles peligrosos sean erradicados en la actualidad.

 


¿Los niños felices se convertirán en adultos sanos?

¿Es cierto que criar niños felices los convierte en adultos sanos? La respuesta es sí.

Investigadores de la Universidad de Aix-Marseille en Francia, la Universidad de Chulalongkorn de Tailandia y la Escuela de Economía de París analizaron información sobre más de 10,000 personas nacidas en 1958 y 1970.

Para observar cómo las circunstancias de la infancia influyeron en la felicidad y la vida adulta futura de las personas, el estudio examinó primero la información sobre los antecedentes familiares, el bienestar, la capacidad cognitiva y la conducta durante la infancia y la adolescencia. Luego, se comparó con datos sobre su rendimiento académico, empleo, ingresos, comportamiento, salud y bienestar y estado de pareja, hasta los 50 años para los Baby Boomers y los 42 años para la Generación X.

Los hallazgos revelaron que para ambas generaciones, el bienestar emocional durante la niñez y la adolescencia tuvo el mayor impacto en la satisfacción con la vida futura. El vínculo entre la felicidad infantil y la satisfacción adulta se explica en parte por el hecho de que a los niños felices les suele ir bien en sus carreras y relaciones y experimentan una buena salud física y mental en la edad adulta.

Los niños felices tienen una ventaja inicial en su desarrollo en el aprendizaje y la socialización, con más probabilidades de perseverar en los desafíos y, a la larga, es más probable que termine sus estudios. Por el contrario, el trauma infantil puede limitar la felicidad y el bienestar de un niño, afectando la calidad de su salud física y mental.

Los padres positivos que pueden enseñar a los niños a ser felices son esenciales, al igual que los cuidadores de niños, los maestros y otros miembros de la familia pueden ser modelos a seguir y también pueden guiar o influir en los niños.

Entonces, si bien sabemos que un niño feliz puede convertirse en un adulto feliz, cómo ayudar a que esto suceda.

¿Cómo hacer feliz a un niño en la vida?

  1. En primer lugar, cumplir con la Jerarquía de Necesidades de Maslow. Todos necesitamos lo básico para prosperar. Cosas como casa, comida, ropa, seguridad, amor y la oportunidad de ser fiel a uno mismo representan una mezcla ideal para cultivar un niño feliz.
  2. Los niños también se sienten felices cuando tienen la oportunidad de desafiarse a sí mismos. Progresan y se desarrollan, cayendo y volviendo a levantarse, solo para volver a caer.
  3. ¿Cuántos padres realmente dedican el tiempo a enseñar a los niños cómo relacionarse con los demás? No se necesita mucho. Puedes comenzar animando a los niños a realizar pequeños actos de bondad para generar empatía.
  4. Enséñales a mirar el lado positivo. Los niños a los que se les enseña cómo pensar e interpretar el mundo de manera optimista, son la mitad de propensos a la depresión cuando pasan por la pubertad.
  5. La inteligencia emocional es una habilidad, no un rasgo innato. Pensar que los niños "naturalmente" llegarán a comprender sus propias emociones (y mucho menos las de los demás) no los prepara para el éxito. Ayudar a los niños a identificar lo que sienten y hacerles saber que esos sentimientos están bien, aunque el mal comportamiento no lo esté, los prepara para saber manejar positivamente cualquier emoción.
  6. Enseña autodisciplina, pues es un rasgo que predice el éxito futuro. Sí, es esa famosa prueba de malvavisco. Los niños que resistieron mejor la tentación tuvieron una vida mucho mejor años después y fueron más felices.
  7. Más tiempo de juego. Jugar no es solo perder el tiempo. Es esencial para ayudar a los niños a crecer y aprender.

 


Mantén seguros a tus hijos en un hotel vacacional

En el verano, muchas familias se están tomando el tiempo para planear vacaciones fuera de casa, incluyendo hospedarse en hoteles y propiedades en renta temporal. Es fácil para los padres suponer que todas las propiedades u hoteles cumplen con los códigos y las normas de seguridad.

Aun así, sabemos que salir de vacaciones no dejará de suceder, todos anhelamos pasar tiempo con nuestras familias, el problema es que; a menudo, "estar lejos" significa que bajamos la guardia en cuanto a seguridad se refiere.

Ya sea que estés en un hermoso condo de renta temporal o en un resort con todo incluido; recuerda, las vacaciones no deben generar una falsa sensación de seguridad.

Para que el objetivo de las vacaciones sea divertirse y este no cambie, te compartimos algunas estrategias clave que como padres puedes usar para mantener la seguridad cuando vacacionas con tus hijos.

  1. Pregúntate si has elegido el hospedaje correcto. No todos los tipos de hospedaje son adecuados para todos los niños de todas las edades. Sé honesto contigo mismo desde el principio sobre si eres capaz de mantener a salvo a tus hijos en un lugar o espacio en particular. ¿Esa habitación con jacuzzi, alberca privada o balcón, es buena idea? Ir a un glamping en medio del desierto puede ser una experiencia inolvidable para ti, pero ¿qué riesgos se incrementan para los niños?
  2. Muchos hoteles te dan la facilidad de prestarte una cuna. Te sugerimos contactarlos anticipadamente y solicitar la marca y el número de modelo de la cuna que podrías utilizar, para realizar una búsqueda rápida y verificar que no se haya retirado del mercado en los últimos años por aspectos de inseguridad. Una mejor opción es viajar con una cuna de viaje; solo así sabrás que es un espacio seguro.
  3. En un hotel, asegúrate de que la puerta de la habitación esté siempre cerrada con llave y usa todas las cerraduras, incluidos el cerrojo y la cadena. Recuerda que la mayoría de los hoteles tienen puertas de autocierre que podrían ocasionar que se le vaya encima a un niño o queden sus manos atoradas y no solo eso; así evitarás que en un descuido mientras te vistes o te bañas, el niño salga de la habitación.
  4. Si eliges quedarte en una habitación que tenga acceso a la alberca o a la playa, asegúrate de que las puertas y ventanas corredizas tengan cerraduras resistentes.
  5. Nunca debes dejar solo a un niño en la habitación. Además, debes explicarles que solo los adultos deben abrir la puerta, incluso cuando alguien se identifica como empleado del hotel.
  6. Revisa cada rincón de la habitación o casa en renta. Identifica los tomacorrientes y trata de taparlos con alguna silla, lo ideal es que viajes con los protectores de enchufes, ocupan poco lugar en la maleta y estarás más tranquilo.
  7. Si la habitación o el condo cuentan con cocina, verifica que en los cajones no haya cuchillos, tijeras o cualquier otro objeto peligroso. Lo mismo en las alacenas, no debe haber productos de limpieza a la mano.
  8. Cuando se trata de habitaciones con tina de baño, debes evitar dejarla llena después de usarla. Los niños pequeños podrían intentar meterse y caer dentro sin que te des cuenta.

Recuerde siempre que aunque los resorts familiares son lugares divertidos y felices, también son un territorio desconocido y por lo tanto hay que identificar los posibles riesgos para estar prevenidos.


Cómo prevenir la asfixia infantil

La asfixia es la cuarta causa principal de muerte no intencional en niños menores de 5 años.

De acuerdo con Fernando Pérez Galaz, cirujano gastroenterólogo del Centro Médico ABC, “la edad más frecuente para atragantamiento infantil es en la etapa de infante del primer al cuarto año de edad y es más frecuentes en varones”.

Cuidados preventivos

Los juguetes, los artículos para el hogar y los alimentos pueden representar un peligro de ahogamiento.

Si bien los fabricantes de juguetes etiquetan los productos para prevenir y algunos fabricantes de alimentos etiquetan voluntariamente sus productos alimenticios como que representan un riesgo potencial de asfixia, cualquier alimento puede presentar un riesgo. Siempre debes respetar los productos para cada límite de edad y evitar los juguetes con piezas pequeñas.

Pérez Galaz explica que hay que evitar alimentos redondos y firmes en niños menores de 4 años. “Evitar comidas con cáscaras duras como nueces o cacahuates, manzanas, apio, granos de maíz y en general, evitar distracciones. No se debe dejar a un niño comiendo solo”.

El tamaño de la tráquea o el tubo de respiración de un niño pequeño es aproximadamente del tamaño de un popote. ¡Imagínate un trozo de palomitas alojado en esta pequeña área!

Cuidados en el comedor para disminuir los riesgos de asfixia infantil

  • Los niños deben sentarse erguidos al comer, deben tener una cantidad suficiente de dientes y la capacidad muscular y de desarrollo necesaria para masticar y tragar los alimentos que les sirvan. Recuerda, no todos los niños estarán en el mismo nivel de desarrollo. Aquellos con necesidades especiales son especialmente vulnerables a los riesgos de asfixia.
  • Los niños deben tener una comida o colación tranquilos y sin prisas.
  • Los niños no deben comer cuando caminan o juegan.
  • Corta los alimentos en trozos pequeños, quitando las semillas y los huesos.
  • Cocina al vapor las verduras para suavizar su textura.
  • Ofrece líquidos a los niños cuando comen, pero no al mismo tiempo, sino entre bocados.

Alimentos y objetos peligrosos en casa

  • Salchichas, especialmente cortadas en rodajas, carnes y pescado con espinas.
  • Palomitas de maíz y papas fritas.
  • Alimentos que podrían adaptarse a la forma y el tamaño de la tráquea como las uvas, zanahorias baby, apio y cerezas.
  • Dulces, sobre todo las gomitas, pastillas para la tos, chicles y bombones.
  • Frutas con piel.
  • Frutas secas, incluidos los cacahuates.
  • Crema de cacahuate, especialmente en cucharadas o con pan blanco.
  • Cubitos de hielo y cubos de queso.
  • Alimentos que se aglomeran, son pegajosos o resbaladizos, o secos y de textura dura.

Artículos para el hogar y juguetes que debes evitar

Los bebés y los niños pequeños se llevan las cosas a la boca de forma natural. Cuando comienzan a gatear, los objetos pequeños que normalmente no notarías son objetivos clave para que se atraganten. Para garantizar un entorno seguro, tenga cuidado con estos objetos o similares:

  • Globos
  • Monedas
  • Canicas
  • Juguetes con piezas pequeñas
  • Pelotas pequeñas
  • Tapas de plumas o marcadores
  • Pilas tipo botón
  • Jeringas para medicamentos
  • Tornillos
  • Anillos y aretes
  • Gomas de borrar
  • Grapas
  • Figuras diminutas y adornos

Recuerda, la mejor acción es ser consciente de todos los peligros y prevenirlos. Toma nota de estas recomendaciones y disminuye tus riesgos.


Cocina segura para una operación sin riesgos

La cocina está repleta de riesgos con los que tus empleados tienen que trabajar cada vez que hay que preparar el desayuno, el almuerzo o la cena de los niños. Esta es precisamente la razón por la cual debe diseñarse teniendo en cuenta la seguridad y así minimizar el riesgo de lesiones.

Aquí hay algunas reglas que debes considerar para una cocina segura.

  1. La iluminación adecuada

La iluminación general debe brindar una buena vista de cualquier superficie de trabajo. Es posible que una sola lámpara no cubra todo, ya que las sombras pueden dificultar la percepción de los objetos. Usa una iluminación en el techo que esté libre de reflejos. Esto evitará que todas las superficies brillantes dificulten aún más la visión que en la oscuridad. Además, con una iluminación adecuada, se pueden identificar derrames y evitar lesiones.

  1. Mantén los equipos eléctricos alejados de las fuentes de agua, todos sabemos que el agua debe mantenerse alejada de la electricidad. Sin embargo, esto es más fácil decirlo que hacerlo en el diseño de cocinas. Si bien la mayoría de las otras habitaciones pueden tener una distancia cómoda entre los equipos eléctricos y el agua, en la cocina nunca están demasiado separados. Aún así, es importante que te asegures de minimizar el riesgo de que el agua entre en contacto con partes de la red eléctrica.

También es importante tener en cuenta que su altura puede ser motivo de preocupación. Si un interruptor o enchufe se encuentra demasiado bajo podría resultar peligroso en caso de inundación. Los expertos recomiendan mantenerlos a un mínimo de 40 centímetros sobre el nivel del suelo e idealmente a 1.20 metros.

  1. Previene resbalones y caídas

Algunas de las lesiones más comunes en la cocina son causadas por resbalones. Cuando trabajas con sustancias resbaladizas como aceite y agua, es inevitable que lleguen al piso. Coloca pisos antiderrapantes. También se sugiere usar tapetes antideslizantes.

  1. Diseña la cocina teniendo en cuenta la seguridad

El diseño de la cocina juega un papel importante en la seguridad de la habitación. Si la estufa y horno tienen mucho tráfico de personas, existe una mayor posibilidad de que alguien entre en contacto con los elementos calientes y se queme. Intuitivamente, deberías colocar los elementos más peligrosos de la cocina en el extremo donde hay poco movimiento. El refrigerador y las alacenas son relativamente seguros, por lo que mantenerlos cerca de la entrada de la cocina es correcto.

Use el sentido común para decidir dónde colocar los electrodomésticos. Por ejemplo, es mucho más fácil quemarse con alimentos en el microondas si tienen que alcanzarse a cierta altura. Mantenlo bajo y será más seguro de usar.

Hay muchas maneras de hacer de la cocina un entorno mucho más seguro para trabajar. Aunque las cocinas suelen contener muchos elementos peligrosos, son fáciles de manejar con la ayuda de un diseño seguro.

Reglas básicas de seguridad de la cocina

Para mantener la seguridad de tus colaboradores en la cocina, estas son las normas básicas que debes implementar:

  1. Usar zapatos antiderrapantes
  2. Evitar cualquier ropa de manda larga y holgada o joyas que cuelguen.
  3. Cocinar con el cabello recogido y usar cofia.
  4. Mantener las asas de ollas y sartenes de lado para evitar golpearlas accidentalmente.
  5. Para evitar lesiones con aceite caliente se debe calentar gradualmente, eso evita que salpique y cause quemaduras.
  6. Nunca dejar ollas y sartenes en la estufa sin vigilancia.
  7. Tener un extintor de incendios y capacitar al personal para usarlo.

Lo qué debes saber sobre la hepatitis aguda infantil

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado hasta el 27 de mayo 650 casos de hepatitis aguda infantil en 33 países, detalló que 9 de los niños fallecieron y 38 necesitaron un trasplante de hígado. Además, tres cuartas partes de los casos se han dado en niños menores de 5 años.

¿Por qué es extraño este brote de hepatitis aguda?

Si bien la hepatitis no es un padecimiento desconocido, lo que ha encendido los focos de alerta en el mundo es el incremento significativo de casos que presentan complicaciones, y que aún no se sabe con certeza qué la contagia ni cómo y por lo que todavía no hay medidas específicas para frenarla.

María Wong Chew, jefa de la Subdivisión de Investigación Clínica de la Facultad de Medicina de la UNAM, explica en un texto publicado por la Gaceta UNAM que “los adenovirus son virus que normalmente circulan entre los humanos y causan durante todo el año, diversos padecimientos; como, infecciones respiratorias, gastrointestinales, de la vejiga (cistitis) y de los ojos (conjuntivitis).

Los adenovirus que invaden las vías respiratorias se transmiten por medio de las gotículas que son expulsadas a la hora en que una persona infectada tose o estornuda; en cambio, los gastroinenterales se transmiten por la vía fecal-oral, igual que las bacterias, los parásitos y otros virus que dan origen a múltiples infecciones gastrointestinales” .

Respecto a este brote de hepatitis aguda grave, la especialista añade que “en algunos casos de esta enfermedad sí se han identificado adenovirus”; sin embargo, en otros no. Por eso la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha denominado hepatitis aguda grave de etiología desconocida. Es decir, ninguno de los agentes virales habituales de la hepatitis A, B, C y E se ha encontrado infectando a los niños en el brote actual.

Actualmente se sigue investigando la asociación entre la infección por adenovirus y los casos actuales de hepatitis aguda. Además, se ha descartado que las complicaciones estén relacionadas con padecimiento previo de Covid-19 o por haber recibido la vacuna contra el SARS-CoV-2.

Mantente alerta de los síntomas

Por lo regular la hepatitis A, la más frecuente en niños es una infección benigna y la mayoría de las veces asintomática. Los infantes pueden presentar ictericia, es decir, una coloración amarilla en el cuerpo y los ojos y aunque experimentan malestar general y cansancio extremo, al cabo de unos días se sienten bien.

En los casos actuales, aunque dentro de los síntomas está la fatiga, malestar general, fiebre, ictericia, orina oscura y materia fecal grisácea, también pueden darse náuseas, vómitos y diarrea, algo que no se ve en otros tipos de hepatitis.

“Si un niño menor de 16 años se muestra cansado, apático, sin ganas de moverse o tiene ictericia, dolor abdominal, diarrea, náuseas y vómitos, debe ser llevado de inmediato al médico para que lo valore y le mande hacer una prueba de la función hepática”, recomienda la especialista de la UNAM Wong Chew.

Cómo proteger a los niños de la hepatitis aguda

Además de estar atento a los síntomas de la hepatitis, es importante tener algunas medidas de prevención y buenos hábitos de higiene.

  • Lavarse las manos antes y después de preparar los alimentos y después de ir al baño o de cambiarle el pañal a un bebé.
  • Cubrirse con un pañuelo desechable la nariz y la boca a la hora de toser o estornudar.
  • No compartir alimentos, bebidas, cubiertos y platos.
  • Limpiar y desinfectar perfectamente los juguetes y los objetos que manipulan los niños en las guarderías.
  • Tomar agua filtrada, hervida o embotellada.
  • Desinfectar o lavar las frutas y verduras crudas con agua y jabón.
  • Comer alimentos cocidos.
  • Tener completo el esquema de vacunación contra la hepatitis A y la hepatitis B.

Recuerda que el hígado es un órgano vital que procesa los nutrientes, filtra la sangre y combate las infecciones. Si está dañado o inflamado, distintas funciones pueden verse afectadas y desencadenar padecimientos fatales.

El Covid-19 nos enseñó la prevención y cómo mantenernos seguros de infecciones. Sigue las recomendaciones de los expertos y disminuye al máximo el riesgo de que los niños de tu guardería contraigan esta enfermedad.